LOS JÓVENES NO COMPRAN CASA

La tasa de emancipación (con edades comprendidas entre los 16 y los 30 años), según el Consejo de la Juventud de España, ha caído tres puntos en el último año. Esta es la explicación a por qué los jóvenes siguen en casa, pero la razón es que el salario medio es de 13659.52€ y deberían emplear más del 50% en el pago de la hipoteca suponiendo que se la concedieran, o más del 47% en el caso del alquiler. A esto hay que sumar que los bancos no conceden hipotecas que supongan destinar más del 30% del salario a pagarla. Sumemos ahora el hecho de que nueve de cada diez empleos registrados en el primer trimestre de 2013 fueron temporales. El nivel de precariedad aumenta a medida que vamos profundizando en las causas de este análisis y sólo podemos concluir que las cosas se ponen cada vez más difíciles para los jóvenes.

Los jóvenes no compran casa

Los jóvenes no compran casa

Este colectivo es el más afectado por el desempleo y además su poder adquisitivo está al mínimo debido en gran parte a los contratos temporales o en prácticas cuya remuneración es muy baja o nula en muchos casos. Más de la mitad de los menores de 30 que están asalariados están sobrecualificados. Y esta situación afecta especialmente a las mujeres: 59% de ellas, 10 puntos más que los hombres, tiene un empleo para el que se requiere menor cualificación que la que han adquirido. Un 23% de los menores de 30 años, están, además, “subocupados” (trabajan un número de horas insuficiente en relación con su disponibilidad laboral). Por todos estos motivos, los jóvenes se abstienen tanto de comprar casa como de emanciparse.

Según el Observatorio Joven de Vivienda del Consejo de la Juventud de España, el sueldo medio de los jóvenes españoles es un 74’62% más bajo que la cifra ideal, debería ser de 27.266 euros anuales o, si lo prefieren, 2.267 euros al mes. Eso es lo que deberían cobrar los jóvenes para poder comprar una casa en nuestro país. Tras presentar estos datos el Consejo de la Juventud de España ha lanzado una batería de propuestas para que el Gobierno mejore la situación. Entre ellas destacan la mejor coordinación con las comunidades autónomas o la potenciación del régimen de alquiler, «no hay más remedio» que recurrir al alquiler.
Como conclusión tanto del Observatorio Joven de Vivienda en España como nuestra es que una de dos: o los pisos bajan a la mitad o a los jóvenes se les dobla el sueldo para que puedan acceder a una casa en propiedad.

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