Seis consejos que te ayudarán a vender tu casa

Mónica tenía 52 años. Había encontrado la casa perfecta, y se puso de inmediato manos a la obra para vender la que hasta entonces había sido su hogar. Se propuso hacerla más atractiva para todos aquellos potenciales compradores que decidieran visitarla. Pero, ¿Cómo lo hizo? Reemplazó las fotos familiares por litografías genéricas, compró toallas nuevas para los baños, dobló todas las prendas de los armarios y pasó el aspirador por cada rincón de la casa.

En tan sólo un mes, Mónica había conseguido vender su casa, prácticamente por el mismo precio que pedía. Definitivamente, vender una casa no es difícil si sabes cómo. Por eso te vamos a dar unos cuantos consejos para que te resulte más fácil conseguir el mejor precio por tu casa.

  1. Pon orden. A nadie le gusta reorganizar lo que ya de por sí creemos que está ordenado, pero no te queda otra. No tengas piedad, ordénalo todo como si estuvieses jugando al Tetris, cada cosa en su sitio adecuado.
  2. Guarda tus objetos personales. ¿Quién no tiene una colección de trofeos de sus hijos o un cuadro extraño en casa? Piensa que los compradores deben ser capaces de verse viviendo allí, así que cuantos menos objetos personales tengas a la vista, mejor, y si son llamativos, no te conformes con guardarlos en un armario, deshazte de ellos, o llévalos a un lugar donde el comprador no tenga acceso.
  3. Prepara el escenario. Piensa cómo colocar tus muebles, o cuál es la mejor forma de iluminar las habitaciones, o incluso cómo aprovechar todos los espacios de forma que la casa parezca más grande de lo que realmente es. Lo lógico es enseñar tu casa perfectamente amueblada, porque los espacios parecen mucho más amplios.
  4. Ordena tus armarios. No vale con quitar cosas de un sitio y guardarlas en el armario. Los compradores examinarán hasta el último rincón, y no sería agradable que encontrasen allí todo lo que tú no quieres que vean, ¿verdad? Lo peor que puede pasar es que abran una puerta, y se le caigan encima todas las cosas que has escondido dentro.
  5. Mira tu casa con ojos ajenos. No la decores como te gustaría a ti, sino como le gustaría a los demás, por eso es adecuado que busques un enfoque neutral. Recuerda que las primeras impresiones son cruciales, así que se crítico con tu propia casa. Recurre a la opinión de un profesional, él sabrá orientarte, y podrá decirte qué debes cambiar, o qué es perfecto para que el comprador tome una decisión afirmativa.
  6. Limpia como si no hubiera mañana. No dejes que los compradores vean la más mínima capa de polvo, la casa debe estar inmaculada. Y lo más importante, no dejes que la casa huela mal, ya sea por las deportivas de tus hijos, o porque estés cocinando repollo, un mal olor desanimará a cualquier comprador. ¿Has pensado en poner algún ambientador? Aunque si lo tuyo es la cocina, utiliza el viejo cliché de la tarta en la ventana, siempre funciona.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*